Un poco de mi.

Mi prosa, concisa, quizás confusa pero precisa, sin prisa, con duende, con musa; preciosa.

29.4.16

Lo que puede ser y no es.


Ojalá nunca dejaras de tener el pelo alborotado y los ojos pequeñitos,
ni dejaras de esconder los dientes al sonreír, ni de contarme historias.
Ojalá nunca estuvieras siempre lejos,
y a veces cerca.

Porque el verte caminar es como la música,
como la canción favorita que no te cansas de escuchar.
Me envuelves cuando quieres y claro,
hace tiempo que no tengo ningún derecho a negarme.

Y si lo tengo no lo quiero.

Que ojalá me dejases siempre ser tan grande, ser tan grandes,
como cuando me cantas al oído hasta que amanece,
y no tenerme siempre en esta espera
en este limbo,
en esta pena,
de no saber si regalas besos, o flores, o noches enteras,
a cualquiera que ilumines sonriendo.

Porque para mí siempre estás aquí y yo nunca estoy.
Porque por mucho que me repita que no te quiero,
hace tiempo que no tengo ningún derecho a negarme.

Y si lo tengo no lo quiero.

6.4.15

- A estas alturas, las decisiones hay que tomarlas con la cabeza.
- Prefiero tomarlas con el corazón, son mas auténticas.

27.3.15

Deje de escribir y no por falta de ganas.
Supongo que porque ya no me dolías, 
o porque otros besos intentaban cerrar una herida que a estas alturas ya no se cura.
Nos creímos mejores que nadie,
cuando no éramos más que unos cualquiera, que supimos hacer magia con casi todo
pero nunca fuimos capaces de mirarnos a los ojos.
Y si alguna vez te apetece
volver a mi piel donde todo vale
a cerrar la herida o a doler más fuerte,
estaré esperando, inevitablemente, ese golpe de suerte 
para que arrases con todo o para que logres curarme...