Un poco de mi.

Mi prosa, concisa, quizás confusa pero precisa, sin prisa, con duende, con musa; preciosa.

13.5.19

No sé ni cómo escribirte.
Ni cómo decirte que vuelvas si nunca has estado.

Ni siquiera sé por qué te escribo. Pero aún así lo hago.
Y a pesar de todo no dejo que pares de dar vueltas por mi mente, de sonreírme.
Y de mentirme.
Y de hacer daño.

29.4.16

Lo que puede ser y no es.


Ojalá nunca dejaras de tener el pelo alborotado y los ojos pequeñitos,
ni dejaras de esconder los dientes al sonreír, ni de contarme historias.
Ojalá nunca estuvieras siempre lejos,
y a veces cerca.

Porque el verte caminar es como la música,
como la canción favorita que no te cansas de escuchar.
Me envuelves cuando quieres y claro,
hace tiempo que no tengo ningún derecho a negarme.

Y si lo tengo no lo quiero.

Que ojalá me dejases siempre ser tan grande, ser tan grandes,
como cuando me cantas al oído hasta que amanece,
y no tenerme siempre en esta espera
en este limbo,
en esta pena,
de no saber si regalas besos, o flores, o noches enteras,
a cualquiera que ilumines sonriendo.

Porque para mí siempre estás aquí y yo nunca estoy.
Porque por mucho que me repita que no te quiero,
hace tiempo que no tengo ningún derecho a negarme.

Y si lo tengo no lo quiero.

6.4.15

- A estas alturas, las decisiones hay que tomarlas con la cabeza.
- Prefiero tomarlas con el corazón, son mas auténticas.